Requena es una población situada en la Carretera Nacional III, a unos 60Km de Valencia.
En esta ocasión fueron 21 los 600 que se acercaron a la Alameda de Valencia para pasar
un día agradable al volante de su 600. Cabe que destacar un Seat 800 que vino desde
Gandía y cuatro Seat 600 normal en perfecto estado de conservación
Despues de recorrer 70Km, llegamos al Caserio Sisternas y ya en la entrada nos cruzamos con un
rebaño de ovejas que, afortunadamente, nos cedieron el paso. Nada mas llegar visitamos el
museo-caserio del vino, compuesto por un sin fin de utensilios que a lo largo de la historia
sirvieron para la elaboración del vino en todas sus facetas, desde la cosecha, hasta el
embotellado. Lo que mas nos llamó la atención (por nuestra afición al motor),
fue un camión matrícula V-13931 de 1930 y varios tractores de
los años 40. Tras un almuerzo con degustación de
vino de Requena incluida, nos desplazamos a la población para visitar las Cuevas de la Villa, que
son unas cuevas excavadas en tiempos inmemoriales bajo el barrio de la Villa y
que a lo largo de la historia han servido como refugio, almacen, osario... y ahora para el turismo.
Es una ciudad bonita, paseable, donde nos podemos encontrar con iglesias incluso del S.XIII,
lo que da una idea de la historia que acumula. De su presente hay que destacar su famoso embutido
y su excelente vino, que se comercializa bajo la Denominación de Origen Utiel-Requena.
El día salio soleado pero ya durante la inscripción registramos la primera baja,
un 600 empezó a perder agua de manera irreparable y se tuvo que quedar. Afortunadamente,
sus entusiastas ocupantes pudieron acomodarse en otro 600 y no se perdieron esta magnifica
excursión gastronómica.
La comida que nos pegamos al acabar la visita fue de las que se recuerdan durante mucho tiempo:
ajoarriero y morteruelo,
gazpacho manchego y embutido típico hicieron las delicias de nuestros paladares.