Tras la recepción en la Alcaldía, nos trasladamos al Colegio de los Padres Franciscanos. Visitamos la capilla, la biblioteca, los jardines llenos de cañas de bambú, la granja y el museo. Pudimos contemplar piezas originales de la cultura peruana pre-colombina y pajaros disecados y ver animales de distintas especies. Llamaba la atención una cabra que tenía 8 patas. Después de la visita, nos llevó Rafael, que estaba en todas partes, a un restuarante en donde nos acomodaron a todos.
Vicente Ramos, tuvo que constituirse en "jefazo" de los seiscientos y pronunciar un discurso breve, pero sentido, para luego entregar con arte de torero a los anfitriones, el presente del Club del 600 de la Comunidad Valenciana que llevaba preparado. La comida de hermandad estupenda, y el compañerismo al cien por cien. Todos salieron satisfechos.
En la plaza principal se celebró una misa a la que asistieron los "seiscientistas" y muchisimas personas de la ciudad. San Cristóbal llegó en un Land-Rover conducido por otro de los "grandes": Amadeo Martí. Nos conto Amadeo que el San Cristóbal de Ontinyent es el único santo que posee un vehículo en propiedad. Verdaderamente sorprendente.
Crónica de Román Martínez, del Club de Amigos del 600 de Málaga.