Es la segunda feria y también nuestra segunda visita, el ayuntamiento nos volvió a invitar y aceptamos de buen grado dicho dulce,
es difícil resistirse al embrujo poderoso de esos dulces que han hecho famosa a esta localidad.
También acudieron nuestros amigos del club de Vehículos Históricos, poniendo en conjunto una nota de alegre color.
Son cada vez más numerosos los socios que acuden atraídos por la bien merecida fama del dulce casinense, conseguimos
llegar en un día soleado más de 60 coches, acompañados e su hermano mayor. Como no, allí estaba nuestro amigo el alcalde
esperando para recibirnos. Al llegar entramos en el recinto ferial y degustamos todo tipo de dulces y vinos, algunos también
disfrutamos de unos buenos bocatas de embutido de la tierra y de alguna copita de vino en los tenderetes que habían montado los
festeros en los alrededores del recinto. Todos nuestros socios aprovecharon para llenar la despensa. Era complicado hacer una
selección entre tanta variedad de turrones, peladillas y variedades golosas, con lo que cara a Navidades nos encontramos cargados
hasta los tornos, sin olvidar la buenísima mistela, de la cual también hicimos acopio. Algunos hasta llevaron encargos y regalos a
sus conocidos. Dimos un paseo de exhibición por la población ante los atónitos y divertidos vecinos y turistas que allí se habían
acercado y la alegría en la cara de lo niños cuando íbamos repartiendo globos, que hinchábamos sobre la marcha.
Canal 9 no faltó a la cita y grabo algunas escenas con nuestros 600 de protagonistas. Después de una suculenta paella regresamos sin novedad.